Práctica de conjugación de español
Saltar
Conjugaciones de Saltar en todos los tiempos
Yo salto la cuerda todas las mañanas.
¿Por qué tú saltas de alegría?
Vos saltás muy alto en el trampolín.
Cuando escucha música, él salta al ritmo.
Nosotros saltamos juntos en la cama elástica.
Vosotros saltáis de un lado a otro en el patio.
Ellos saltan de emoción al ver el regalo.
Ayer yo salté en un charco de agua.
Tú saltaste de miedo cuando viste la araña.
Vos saltaste la valla sin problemas.
El paracaidista saltó del avión con un paracaídas.
Anoche nosotros saltamos la cena y fuimos directo al postre.
Vosotros saltasteis en el concierto de rock.
Los niños saltaron al agua desde la roca.
De niño, yo saltaba en los charcos después de llover.
Tú siempre saltabas la cuerda en el recreo.
Mientras todos corrían, vos saltabas felizmente.
Él saltaba de un tema a otro sin parar.
Nosotros saltábamos sobre el sofá cuando éramos pequeños.
Vosotros saltabais las olas en la playa.
Los conejos saltaban por el campo.
No me molestes, yo estoy saltando la cuerda.
Tú estás saltando de un canal a otro con el control remoto.
Vos estás saltando en un pie por el dolor.
Mira, el gato está saltando sobre el techo.
Nosotros estamos saltando para entrar en calor.
¿Por qué vosotros estáis saltando en los sofás nuevos?
Los niños están saltando en la cama elástica del jardín.
Yo he saltado desde ese acantilado varias veces.
¿Alguna vez tú has saltado en paracaídas?
Vos has saltado la fila para comprar las entradas.
El actor ha saltado a la fama con su última película.
Nosotros hemos saltado la barda para entrar al concierto.
Vosotros habéis saltado muy alto en la competencia.
Ellos han saltado de alegría al recibir la noticia.
Mañana yo saltaré más alto que nunca.
Si ganas, sé que tú saltarás de felicidad.
Vos saltarás al otro lado del arroyo.
Él no saltará la oportunidad de viajar.
Nosotros saltaremos de alegría si nuestro equipo gana.
Vosotros saltaréis desde el trampolín a la piscina.
Ellos saltarán la barda si es necesario.
Si tuviera un trampolín, yo saltaría todo el día.
Tú saltarías por esa oferta de trabajo, ¿verdad?
Con más entrenamiento, vos saltarías mucho más alto.
Él saltaría de un avión si se lo pidieras.
Nosotros saltaríamos la clase si no fuera tan importante.
Vosotros saltaríais al agua si no estuviera tan fría.
Los aspirantes saltarían de alegría si los aceptaran en la universidad.
Yo estaba saltando cuando me torcí el tobillo.
Tú estabas saltando en el concierto cuando te vi.
Vos estabas saltando la cerca cuando llegó el dueño.
El impaciente estaba saltando de un pie a otro, impaciente.
Nosotros estábamos saltando las olas cuando empezó a llover.
Vosotros estabais saltando en el patio de la escuela.
Los atletas estaban saltando las vallas en la pista.
Si me hubieras avisado, yo habría saltado contigo.
Tú habrías saltado de alegría si hubieras visto tu nota.
Vos habrías saltado la oportunidad si te la ofrecían.
Él habría saltado al agua para salvarlo.
Nosotros habríamos saltado de la emoción si ganábamos.
Vosotros habríais saltado la valla si el perro no estuviera allí.
Ellos habrían saltado del barco si hubiera sido necesario.
Yo ya había saltado cuando sonó la alarma.
Tú habías saltado la parte más importante del libro.
Antes de que llegara, vos ya habías saltado la reja.
Él había saltado del trampolín antes de que yo llegara a la piscina.
Nosotros habíamos saltado la cerca muchas veces sin que nos vieran.
Vosotros ya habíais saltado cuando el entrenador dio la señal.
Los ladrones habían saltado el muro para escapar.
Para cuando llegues, yo ya habré saltado del avión.
En un mes, tú habrás saltado todos los obstáculos del curso.
Para mañana, vos habrás saltado la valla y recuperado el balón.
Para el final del día, él habrá saltado a una conclusión.
Para el próximo verano, nosotros habremos saltado desde el acantilado más alto.
Cuando acabe la clase, vosotros habréis saltado la cuerda mil veces.
Para entonces, ellos ya habrán saltado el muro.
¡Salta el charco para no mojarte!
¡Saltá más alto, vos podés!
Salte la introducción si ya la conoce.
¡Saltemos todos juntos a la cuenta de tres!
¡Saltad, niños, que el suelo es lava!
Por favor, salten esta sección y continúen leyendo.
¡No saltes en la cama!
¡No saltes tan rápido a las conclusiones!
Por favor, no salte ninguna pregunta del examen.
No saltemos la cerca, mejor pidamos permiso.
¡No saltéis en los sofás, por favor!
Señores, no salten las normas de seguridad.
Mi entrenador quiere que yo salte más alto.
Es importante que tú saltes los obstáculos con cuidado.
Espero que vos saltes de alegría cuando veas la sorpresa.
Dudo que él salte desde esa altura.
Ojalá que nosotros saltemos de felicidad al final del día.
El guía no quiere que vosotros saltéis sobre las ruinas.
Es necesario que los exploradores salten la valla para continuar.
No creo que yo haya saltado tan alto como dices.
Me alegra que tú hayas saltado de alegría con la noticia.
Es una lástima que vos hayas saltado la mejor parte de la película.
Dudo que él haya saltado el muro sin ayuda.
Es increíble que nosotros hayamos saltado desde esa roca.
Ojalá que vosotros hayáis saltado lo suficiente para calificar.
No es seguro que ellos hayan saltado la cerca.
Si yo saltara más, estaría en mejor forma.
Me gustaría que tú saltaras conmigo en el trampolín.
Sería genial que vos saltaras de emoción al verme.
Si el intruso saltara la valla, el perro lo perseguiría.
Si nosotros saltáramos todos a la vez, el puente se movería.
El profesor no quería que vosotros saltarais en el aula.
Era necesario que los marineros saltaran del barco que se hundía.
Si yo saltase desde ahí, me lastimaría.
No creí que tú saltases tan alto.
Si vos saltases a esa conclusión, estarías equivocado.
Era improbable que él saltase sin miedo.
Si nosotros saltásemos la cena, tendríamos más hambre después.
Era importante que vosotros no saltaseis sobre el césped recién plantado.
El plan requería que ellos saltasen el muro por la noche.