Práctica de conjugación de español
Regar
Conjugaciones de Regar en todos los tiempos
Yo riego las plantas del balcón cada mañana.
Si tú riegas el césped, yo corto las malas hierbas.
Vos regás las macetas con mucho cuidado.
Él riega su jardín con un sistema automático.
Nosotros regamos el huerto comunitario los fines de semana.
Vosotros regáis las flores del patio interior.
Los agricultores riegan los campos de cultivo al atardecer.
Ayer yo regué todas las plantas antes de que lloviera.
Tú regaste el rosal que te regalé.
Vos regaste el jardín justo a tiempo.
Él regó el campo de fútbol para el partido.
Anoche nosotros regamos el huerto porque hacía mucho calor.
Vosotros regasteis el jardín de la abuela la semana pasada.
Los jardineros regaron los árboles recién plantados.
Cuando era niño, yo regaba el jardín de mi madre.
Tú siempre regabas las plantas por la noche.
Me acuerdo de que vos regabas los malvones con una regadera azul.
El maestro regaba sus bonsáis con una paciencia infinita.
Nosotros regábamos las plantas juntos en el invernadero.
En el verano, vosotros regabais el patio para refrescar el ambiente.
Los campesinos regaban los sembradíos con agua del canal.
Ahora mismo yo estoy regando las plantas de la sala.
Veo que tú estás regando las rosas con mucho esmero.
Vos estás regando el césped justo ahora.
Carlos está regando el huerto con una regadera nueva.
Nosotros estamos regando el jardín antes de que se vaya el sol.
Vosotros estáis regando las plantas aromáticas de la cocina.
Los jardineros son Marcos y Luis y están regando los arbustos.
Yo ya he regado las plantas esta mañana.
¿Tú has regado los cactus alguna vez?
Vos has regado el jardín perfectamente.
Él ha regado las plantas con agua de lluvia.
Nosotros hemos regado el césped tres veces esta semana.
Vosotros habéis regado las plantas tal como os indiqué.
Ellos han regado el campo de golf para el torneo.
Mañana yo regaré las plantas muy temprano.
Tú regarás el jardín mientras yo preparo la cena.
Sé que vos regarás mis plantas cuando me vaya de vacaciones.
Él regará los tomates para que crezcan sanos.
Nosotros regaremos el árbol que plantamos juntos.
Vosotros regaréis las plantas de la terraza el sábado.
Ellos regarán el campo antes de la siembra.
Yo regaría las plantas, pero no encuentro la manguera.
¿Tú regarías mis plantas si te lo pidiera?
Vos regarías el jardín si tuvieras más tiempo.
Él regaría las flores si no fuera alérgico al polen.
Nosotros regaríamos el huerto, pero no hay agua suficiente.
Vosotros regaríais el jardín si os lo permitieran.
Ellos regarían los campos si la sequía terminara.
Yo estaba regando las plantas cuando me llamaste.
Tú estabas regando el jardín cuando empezó a llover.
Vos estabas regando las macetas mientras yo cocinaba.
Él estaba regando el césped cuando vio un colibrí.
Nosotros estábamos regando el huerto cuando se fue la luz.
Vosotros estabais regando el patio cuando los niños jugaban.
Ellos estaban regando los campos de maíz con un tractor.
Yo habría regado las plantas, pero no sabía que necesitaban agua.
Tú habrías regado las plantas si hubieras tenido tiempo.
Vos habrías regado el césped si la manguera no estuviera rota.
Él habría regado las flores, pero se le olvidó por completo.
Nosotros habríamos regado el jardín, pero pensamos que tú lo harías.
Vosotros habríais regado las macetas si hubierais llegado antes.
Ellos habrían regado los campos, pero la bomba de agua se dañó.
Cuando llegaste, yo ya había regado todas las plantas.
Tú habías regado el jardín justo antes de la tormenta.
Vos ya habías regado las plantas, por eso estaban tan verdes.
Él había regado el césped, por eso olía a tierra mojada.
Nosotros habíamos regado el huerto, así que la lluvia extra no fue necesaria.
Vosotros habíais regado las plantas del balcón antes de iros de viaje.
Ellos habían regado los sembradíos temprano en la mañana.
Para cuando vuelvas, yo ya habré regado todas las plantas.
Mañana a esta hora, tú ya habrás regado todo el jardín.
Para el mediodía, vos ya habrás regado las macetas.
Él habrá regado el césped antes de que empiece el partido.
Nosotros habremos regado el huerto antes de que anochezca.
Para el fin de semana, vosotros habréis regado todo el patio.
Ellos habrán regado los campos para cuando salga el sol.
Por favor, riega las plantas mientras estoy fuera.
¡Regá el jardín ahora mismo, que se seca!
Riegue el césped dos veces por semana.
Reguemos el huerto antes de que haga más calor.
¡Chicos, regad las plantas del patio!
Por favor, rieguen todas las macetas.
No riegues los cactus, que no necesitan tanta agua.
Vos no riegues las plantas hoy porque va a llover.
Usted no riegue las plantas con agua fría.
Nosotros no reguemos el jardín ahora, esperemos a que baje el sol.
Vosotros no reguéis las plantas con la manguera a presión.
Ustedes no rieguen las plantas que ya tienen agua.
Mi madre quiere que yo riegue el jardín.
Es importante que tú riegues las plantas regularmente.
Espero que vos riegues mis plantas mientras no estoy.
Dile que él riegue los geranios.
El jardinero sugiere que nosotros reguemos las plantas por la noche.
Es mejor que vosotros reguéis el huerto ahora.
Ojalá que ellos rieguen los campos a tiempo.
Dudo que yo haya regado la planta correcta.
Me sorprende que tú hayas regado el jardín tan temprano.
No creo que vos hayas regado las plantas de adentro.
Es posible que él haya regado el césped ayer.
Es improbable que nosotros hayamos regado demasiado el jardín.
Me alegro de que vosotros hayáis regado el huerto.
Espero que ellos hayan regado los campos antes de la helada.
Si yo regara las plantas, no se secarían.
Te pedí que tú regaras las flores cada dos días.
Sería bueno que vos regaras el césped.
Era necesario que él regara el huerto para salvar la cosecha.
Si nosotros regáramos el jardín juntos, terminaríamos más rápido.
El abuelo quería que vosotros regarais sus rosales.
Era importante que ellos regaran los campos durante la sequía.
Si yo regase las plantas con más frecuencia, estarían más bonitas.
No creí que tú regases el jardín en plena lluvia.
Era improbable que vos regases las plantas sin que te lo pidiera.
Era fundamental que él regase los semilleros.
Si nosotros regásemos el huerto, la cosecha sería mejor.
Era preferible que vosotros regaseis las plantas al anochecer.
El capataz ordenó que ellos regasen el campo inmediatamente.