Práctica de conjugación de español
Bromear
Conjugaciones de Bromear en todos los tiempos
Yo bromeo con mis amigos todo el tiempo.
¿Por qué tú siempre bromeas sobre mi peinado?
Vos bromeás tanto que a veces no sé cuándo hablás en serio.
Mi hermano siempre bromea durante la cena.
En la oficina, nosotros bromeamos para aliviar el estrés.
Vosotros bromeáis sobre temas muy serios.
Ellos bromean acerca de sus aventuras de la infancia.
Ayer yo bromeé con mi jefe y se lo tomó bien.
Tú bromeaste sobre el examen y me asustaste.
La última vez, vos bromeaste demasiado y alguien se ofendió.
Él bromeó diciendo que había ganado la lotería.
Anoche nosotros bromeamos hasta tarde.
En la fiesta, vosotros bromeasteis con todos los invitados.
Ellos bromearon sobre quién pagaría la cuenta.
De niño, yo siempre bromeaba con mi hermana menor.
Recuerdo que tú bromeabas constantemente en clase.
Vos bromeabas con tu acento para hacernos reír.
Mi abuelo bromeaba mientras nos contaba sus historias.
Nosotros bromeábamos en el patio de la escuela.
Vosotros bromeabais sin parar durante las vacaciones de verano.
Mis padres dicen que los novios bromeaban mucho cuando eran novios.
No te enojes, yo solo estoy bromeando.
¿Tú estás bromeando o de verdad te vas del país?
¡Vos estás bromeando, no puede ser cierto!
Él está bromeando por teléfono con su primo.
Nosotros estamos bromeando para pasar el rato.
Vosotros estáis bromeando y no prestáis atención.
Allá en la esquina, ellos están bromeando a carcajadas.
Yo he bromeado mucho hoy, ya es suficiente.
Tú has bromeado con ese tema varias veces.
Vos has bromeado lo justo y necesario.
Él ha bromeado con la idea de teñirse el pelo de azul.
Nosotros hemos bromeado tanto que nos duele el estómago de reír.
¿Vosotros habéis bromeado alguna vez con el director?
Los colegas han bromeado sobre sus planes de futuro.
Mañana yo bromearé con mis compañeros sobre el nuevo proyecto.
Sé que tú bromearás cuando te cuente mi idea.
Si seguís así, vos bromearás hasta con el director.
El presentador bromeará al respecto para quitarle importancia al asunto.
Nosotros bromearemos sobre esto en el futuro.
Ya veréis como vosotros bromearéis cuando todo esto pase.
Ellos bromearán sin duda cuando vean mi nuevo corte de pelo.
Si no fuera un tema tan serio, yo bromearía al respecto.
Tú bromearías sobre cualquier cosa si tuvieras la oportunidad.
Vos bromearías de otra manera si conocieras la situación.
Él bromearía más si no fuera tan tímido.
Nosotros bromearíamos sobre el resultado si no fuera tan importante.
Vosotros bromearíais todo el día si os dejaran.
Ellos bromearían sobre el viaje, pero todavía están cansados.
Yo estaba bromeando cuando te dije que no iría a tu fiesta.
Creí que tú estabas bromeando sobre la mudanza.
Vos estabas bromeando con el perro cuando llegué.
Él estaba bromeando con sus amigos en el parque.
Nosotros estábamos bromeando cuando el profesor entró al aula.
Vosotros estabais bromeando en la biblioteca y os llamaron la atención.
Los amigos estaban bromeando sobre el partido de fútbol.
Yo habría bromeado más, pero vi que estabas de mal humor.
Si hubieras estado allí, tú también habrías bromeado.
Vos habrías bromeado si te hubieran contado el chiste completo.
El humorista habría bromeado sobre el incidente para restarle importancia.
Nosotros habríamos bromeado sobre el error, pero no queríamos ofender a nadie.
Vosotros habríais bromeado sin parar si hubierais ganado.
Los comediantes habrían bromeado si el chiste no hubiera sido de mal gusto.
Yo ya había bromeado sobre eso antes de que tú lo mencionaras.
Tú habías bromeado tanto que ya nadie te creía.
Cuando llegué, vos ya habías bromeado con todos.
El bromista había bromeado con la idea, pero al final la tomó en serio.
Nosotros habíamos bromeado sobre la posibilidad de perder, pero no creíamos que pasaría.
Vosotros habíais bromeado con el profesor antes de que se enfadara.
Los amigos habían bromeado sobre el viaje durante semanas.
Para cuando llegues, yo ya habré bromeado con todos sobre tu tardanza.
En una hora, tú ya habrás bromeado bastante y será hora de ponerse serios.
Para fin de año, vos habrás bromeado sobre cada uno de tus compañeros.
Él habrá bromeado sobre el asunto para cuando hablemos con él.
Nosotros habremos bromeado tanto que nos recordarán por nuestro buen humor.
Cuando acabe el curso, vosotros habréis bromeado sobre todas las asignaturas.
Ellos habrán bromeado sobre el regalo antes de abrirlo.
¡Bromea un poco, no seas tan serio!
¡Bromeá con otra cosa, que eso no me hace gracia!
Por favor, bromee sobre otro tema.
Bromeemos un rato para olvidar los problemas.
¡Bromead entre vosotros, pero dejadme en paz!
Señores, bromeen si lo desean, pero la reunión debe continuar.
Por favor, no bromees con la comida.
No bromees sobre eso, que es un tema delicado.
No bromee con asuntos de seguridad.
No bromeemos más y terminemos el trabajo.
No bromeéis en la biblioteca.
No bromeen con las herramientas.
No les gusta que yo bromee sobre política.
Me sorprende que tú bromees en una situación así.
Es raro que vos bromees tan temprano.
El director no permite que él bromee en las reuniones.
Quieren que nosotros bromeemos menos y trabajemos más.
Es inaceptable que vosotros bromeéis durante el examen.
Deja que ellos bromeen, no hacen daño a nadie.
Dudo que yo haya bromeado de forma ofensiva.
Me alegra que tú hayas bromeado y te sientas mejor.
No creo que vos hayas bromeado con mala intención.
Es posible que él haya bromeado para ocultar su nerviosismo.
No es justo que nos castiguen solo porque nosotros hayamos bromeado un poco.
El hecho de que vosotros hayáis bromeado no excusa vuestro comportamiento.
Me sorprende que ellos hayan bromeado sobre un tema tan personal.
Si yo bromeara como él, tendría problemas.
Me gustaría que tú bromearas más a menudo.
Sería genial que vos bromearas con nosotros en la fiesta.
Le pedí que él no bromeara durante la ceremonia.
El profesor sugirió que nosotros bromeáramos menos en clase.
Era necesario que vosotros bromearais para relajar el ambiente.
Si los estudiantes bromearan menos, quizás terminarían antes.
Si yo bromease sobre eso, mi madre se enojaría.
Te pedí que tú no bromeases con mis sentimientos.
No esperaba que vos bromeases de esa forma.
Era improbable que él bromease en una entrevista de trabajo.
Ojalá nosotros bromeásemos más y nos preocupásemos menos.
El guía pidió que vosotros no bromeaseis durante la explicación.
Antes de que ellos bromeasen, les advertí sobre las consecuencias.