Práctica de conjugación de español
Atacar
Conjugaciones de Atacar en todos los tiempos
Yo ataco el problema desde la raíz.
Si tú atacas primero, tendrás la ventaja.
Vos atacás la comida con mucho apetito.
El león ataca a su presa sin dudarlo.
Nosotros atacamos la corrupción en nuestra ciudad.
¿Por qué vosotros atacáis siempre al equipo más débil?
Los piratas informáticos atacan los sistemas vulnerables.
Ayer yo ataqué el récord mundial de velocidad.
Tú atacaste el nido de avispas por accidente.
Vos atacaste el tema principal en tu discurso.
El caballero atacó al dragón con su espada.
Anoche nosotros atacamos la pizza como si no hubiera un mañana.
Vosotros atacasteis el castillo al amanecer.
Los soldados atacaron la fortaleza enemiga.
Cuando era niño, yo atacaba a mis hermanos con almohadas.
Tú siempre atacabas al jugador más rápido del otro equipo.
Vos atacabas la pelota con mucha fuerza en cada partido.
El virus atacaba el sistema operativo constantemente.
En el juego de ajedrez, nosotros atacábamos con los alfiles.
Vosotros atacabais las costas en vuestros barcos vikingos.
Los lobos atacaban en manada durante el invierno.
Ahora mismo, yo estoy atacando la maleza del jardín.
Tú estás atacando el buffet con muchas ganas.
Vos estás atacando el proyecto desde un ángulo muy creativo.
El pájaro carpintero está atacando el árbol.
Nosotros estamos atacando la tarea más difícil primero.
Vosotros estáis atacando la defensa rival sin descanso.
Los bomberos están atacando el incendio desde varios frentes.
Yo he atacado este problema muchas veces sin éxito.
Tú has atacado mis creencias con tus comentarios.
Vos has atacado la despensa buscando galletas.
El crítico ha atacado la película en su reseña.
Nosotros hemos atacado la cima de esa montaña dos veces.
Vosotros habéis atacado al mensajero en lugar del mensaje.
Los hackers han atacado el servidor principal de la empresa.
Mañana yo atacaré la lista de tareas pendientes.
Con esa estrategia, tú atacarás su defensa fácilmente.
Sé que vos atacarás este nuevo reto con valentía.
El boxeador atacará en el tercer asalto.
Nosotros atacaremos el mercado con un producto nuevo.
Vosotros atacaréis el flanco izquierdo del ejército.
Ellos atacarán la cumbre de la montaña al amanecer.
Si tuviera un ejército, yo atacaría esa fortaleza.
Tú atacarías el problema de otra manera, ¿verdad?
Vos atacarías el postre primero si pudieras.
El animal atacaría si se sintiera amenazado.
Nosotros atacaríamos el fuego con más agua si la tuviéramos.
Vosotros atacaríais con más fuerza si el capitán lo ordenara.
Ellos atacarían la ciudad si las puertas no estuvieran reforzadas.
Yo estaba atacando la piñata cuando me llamaste.
Tú estabas atacando el refrigerador a medianoche.
Vos estabas atacando el balón cuando el árbitro pitó falta.
El perro estaba atacando el juguete que le compré.
Nosotros estábamos atacando el campamento enemigo cuando amaneció.
Vosotros estabais atacando el castillo de arena que construimos.
Los anticuerpos estaban atacando la infección eficazmente.
Si hubiera sabido su plan, yo habría atacado primero.
Tú habrías atacado al enemigo si hubieras tenido la oportunidad.
Vos habrías atacado el pastel antes si no te hubiéramos visto.
El tigre habría atacado si el turista se hubiera acercado más.
Nosotros habríamos atacado al amanecer si el clima lo hubiera permitido.
Vosotros habríais atacado con la caballería, ¿no es así?
Ellos habrían atacado la ciudad si no se hubieran rendido.
Cuando llegaron los refuerzos, yo ya había atacado el campamento.
Tú habías atacado el mismo servidor el mes anterior.
Vos habías atacado el tema en una conferencia previa.
El león había atacado a una cebra antes de que llegáramos.
Nosotros habíamos atacado la posición enemiga varias veces sin éxito.
Vosotros habíais atacado la ciudadela por la noche.
Los piratas habían atacado el barco antes de que la marina llegara.
Para cuando llegue la noche, yo habré atacado todos los puntos de mi lista.
En una hora, tú habrás atacado el nido de termitas.
Para el fin de semana, vos habrás atacado la mayor parte del trabajo.
Para el mediodía, el ácido habrá atacado completamente el metal.
Nosotros habremos atacado el buffet antes de que los demás lleguen.
Para el alba, vosotros habréis atacado el fuerte.
Los lobos habrán atacado el rebaño si no lo protegemos.
¡Ataca ahora que está distraído!
¡Atacá vos el problema de frente!
Ataque usted el punto principal de la discusión.
¡Ataquemos juntos para tener más posibilidades!
¡Soldados, atacad el fuerte sin piedad!
Ustedes, ataquen el servidor número tres.
No ataques a tu hermano, es solo un juego.
No ataques el postre todavía, esperá la cena.
No ataque a los testigos durante el juicio.
No ataquemos sin una estrategia clara.
No ataquéis la caravana, es una trampa.
Señores, no ataquen la propuesta antes de escucharla completa.
El entrenador quiere que yo ataque por la banda izquierda.
Es importante que tú ataques la causa del problema, no solo los síntomas.
Prefiero que vos ataques el tema con más delicadeza.
Dudo que él ataque sin una provocación directa.
El plan requiere que nosotros ataquemos al amanecer.
Es necesario que vosotros ataquéis la fortaleza por el norte.
No permitiré que ellos ataquen a mi familia.
Es posible que yo haya atacado el problema de forma incorrecta.
Me sorprende que tú hayas atacado sus ideas con tanta vehemencia.
No creo que vos hayas atacado el refrigerador otra vez.
Es improbable que el acusado haya atacado primero.
Es una lástima que nosotros hayamos atacado el proyecto sin suficiente planificación.
El rey no cree que vosotros hayáis atacado el convoy.
La evidencia sugiere que ellos hayan atacado la base militar.
Si yo atacara el problema, lo haría de otra forma.
El general ordenó que tú atacaras al amanecer.
Me gustaría que vos atacaras el tema con más confianza.
Era imposible que él atacara solo.
El plan era que nosotros atacáramos por sorpresa.
Se esperaba que vosotros atacarais la fortaleza por la retaguardia.
El rey prohibió que ellos atacaran a los peregrinos.
Si yo atacase primero, tendría la ventaja.
Te pedí que no atacases a tu oponente verbalmente.
Sería mejor que vos atacases la tarea más urgente.
Era poco probable que él atacase sin refuerzos.
El capitán sugirió que nosotros atacásemos de noche.
Era menester que vosotros atacaseis antes del amanecer.
El tratado impedía que ellos atacasen barcos neutrales.