Práctica de conjugación de español
Acariciar
Conjugaciones de Acariciar en todos los tiempos
Yo acaricio a mi gato todas las mañanas.
Mientras lees, tú acaricias el lomo del perro.
Sé que vos acariciás la idea de viajar por el mundo.
Con mucho cuidado, él acaricia la delicada tela de seda.
Nosotros acariciamos los viejos libros de la biblioteca con reverencia.
¿Por qué vosotros acariciáis al caballo con tanto miedo?
Desde la ventana, los dueños acarician a sus mascotas.
Ayer yo acaricié a un cachorro que encontré en la calle.
¿Tú acariciaste la escultura en el museo cuando nadie miraba?
La última vez que lo viste, vos acariciaste su mano en señal de despedida.
El visitante acarició la superficie de madera pulida de la mesa antigua.
Anoche nosotros acariciamos a nuestro perro hasta que se quedó dormido.
Vosotros acariciasteis la corteza del árbol milenario.
Ellos acariciaron los pétalos de las rosas con delicadeza.
De niño, yo acariciaba a mi oso de peluche para poder dormir.
Tú acariciabas las páginas del libro mientras me contabas la historia.
Siempre que llovía, vos acariciabas los cristales empañados de la ventana.
Él acariciaba su barba pensativamente mientras escuchaba la propuesta.
Nosotros acariciábamos la arena con los pies en la orilla del mar.
En el campo, vosotros acariciabais el trigo dorado por el sol.
Los vecinos acariciaban a los gatos del vecindario cada vez que los veían.
Ahora mismo, yo estoy acariciando a mi conejo.
¿Por qué tú estás acariciando esa planta?
Vos estás acariciando la portada del libro con interés.
Él está acariciando el volante del coche nuevo.
Nosotros estamos acariciando la posibilidad de comprar una casa.
Vosotros estáis acariciando a los corderos en la granja.
Los turistas están acariciando el mármol frío de la estatua.
Yo he acariciado a muchos animales exóticos en mis viajes.
¿Alguna vez tú has acariciado a un delfín?
Vos has acariciado el éxito con la punta de los dedos.
El soñador ha acariciado la esperanza de volver a verla.
Nosotros hemos acariciado la idea de empezar de cero.
Vosotros habéis acariciado la gloria en el campo de batalla.
Los luchadores han acariciado la posibilidad de rendirse, pero siguen luchando.
Mañana yo acariciaré a todos los perritos del refugio.
Cuando llegues, tú acariciarás la suave manta de lana.
Sé que vos acariciarás ese sueño hasta hacerlo realidad.
Él acariciará el trofeo con orgullo cuando lo gane.
Nosotros acariciaremos la victoria si trabajamos en equipo.
¿Vosotros acariciaréis a los delfines en el acuario?
Los alpinistas acariciarán la cima de la montaña al final de la excursión.
Si tuviera un perro, yo lo acariciaría todo el día.
Tú acariciarías el terciopelo si pudieras sentir su suavidad.
Vos acariciarías la posibilidad de un cambio si te dieran la oportunidad.
El domador acariciaría el pelaje del tigre si no fuera tan peligroso.
Nosotros acariciaríamos la copa del mundo si fuéramos los campeones.
Vosotros acariciaríais las paredes de la cueva para sentir su textura.
Los amigos acariciarían a su amigo en el hombro para consolarlo.
Yo estaba acariciando al perro cuando el teléfono sonó.
Tú estabas acariciando el peluche mientras veías la película.
Vos estabas acariciando la guitarra antes de empezar a tocar.
El padre estaba acariciando la mejilla de su hija dormida.
Nosotros estábamos acariciando a los gatitos recién nacidos.
Vosotros estabais acariciando las hojas de los árboles en el parque.
Ellos estaban acariciando la idea de un nuevo proyecto.
Si hubiera llegado antes, yo habría acariciado al cachorro antes de que se lo llevaran.
Tú habrías acariciado al caballo si no le tuvieras miedo.
Vos habrías acariciado esa oportunidad si hubieras estado más atento.
Él habría acariciado su rostro una última vez si hubiera podido.
Nosotros habríamos acariciado el trofeo si hubiéramos ganado la final.
Vosotros habríais acariciado la nieve si hubiera cuajado.
Ellos habrían acariciado la idea si se la hubieran presentado mejor.
Yo ya había acariciado a ese gato antes de que me lo presentaran.
Tú habías acariciado la idea de irte, mucho antes de decírnoslo.
Vos habías acariciado la superficie del mueble antes de darte cuenta de que estaba recién barnizado.
Cuando ella despertó, el esposo ya había acariciado su cabello por horas.
Nosotros habíamos acariciado la esperanza de encontrarlo con vida.
Vosotros nunca habíais acariciado a un perro tan grande.
Ellos habían acariciado el sueño de ser músicos famosos desde niños.
Para cuando llegues, yo ya habré acariciado a todos los animales de la granja.
En un año, tú habrás acariciado la idea de cambiar de carrera varias veces.
Para el final del día, vos habrás acariciado la certeza de tu decisión.
Para mañana, él habrá acariciado el trofeo que tanto anhelaba.
Al final del mes, nosotros habremos acariciado la posibilidad de expandir el negocio.
Para cuando acabe el verano, vosotros habréis acariciado la arena de muchas playas.
Para el próximo año, ellos habrán acariciado el éxito con su nueva empresa.
Acaricia al gato para que se calme.
Acariciá la tela para sentir la calidad.
Acaricie la portada del libro, es de cuero genuino.
Acariciemos a los cachorros antes de irnos.
Acariciad al caballo para mostrarle confianza.
Por favor, acaricien al perro uno por uno.
No acaricies al perro porque es miedoso.
No acariciés esa superficie, la pintura está fresca.
No acaricie los objetos de la exhibición.
No acariciemos la idea de rendirnos tan fácilmente.
No acariciéis a los gatos callejeros sin precaución.
No acaricien al perro mientras come.
Mi madre quiere que yo acaricie al perro nuevo.
Es importante que tú acaricies a tu mascota todos los días.
Ojalá que vos acaricies la idea de venir con nosotros.
El veterinario recomienda que él acaricie al gato para tranquilizarlo.
Es una lástima que nosotros no acariciemos más a menudo a nuestros abuelos.
El guía pide que vosotros no acariciéis las estalactitas.
Dudo que ellos acaricien a un animal que no conocen.
No creo que yo haya acariciado a ese perro antes.
Me sorprende que tú hayas acariciado a una tarántula.
Es increíble que vos hayas acariciado la fama tan joven.
Es posible que él haya acariciado la idea de renunciar.
Es una pena que nosotros no hayamos acariciado la victoria.
Me alegro de que vosotros hayáis acariciado a los koalas en Australia.
No es seguro que ellos hayan acariciado el plan con suficiente seriedad.
Si yo acariciara al león, probablemente me mordería.
Me gustaría que tú acariciaras más a tu hermano pequeño.
Sería genial que vos acariciaras la posibilidad de estudiar en el extranjero.
El domador esperaba que el tigre dejara que él lo acariciara.
Si nosotros acariciáramos la idea, podríamos hacerla realidad.
Sería increíble que vosotros acariciarais a las ballenas desde el barco.
El cuidador no permitió que ellos acariciaran a los lobos.
No creía que yo acariciase a una serpiente algún día.
Si tú acariciases al perro, se haría tu amigo.
Era improbable que vos acariciases esa opción.
Era necesario que él acariciase el lomo del caballo para calmarlo.
Si nosotros acariciásemos el proyecto con más entusiasmo, tendría éxito.
El guía prohibió que vosotros acariciaseis los corales.
Era imposible que ellos acariciasen al pájaro sin que se escapara.